Lo que necesita saber sobre la enfermedad renal crónica felina

Hace un par de meses, noté que mi gato de 15 años, Thomas, estaba bebiendo mucha agua. Sé que varias afecciones pueden causar sed excesiva en los gatos, así que no dudé en llevarlo al veterinario aproximadamente un mes antes de su examen semestral programado para el último año para ver qué estaba pasando.

El veterinario le hizo un examen y le extrajo sangre. Cuando me llamó un par de días después con los resultados de su análisis de sangre, no me sorprendió demasiado descubrir que tenía una enfermedad renal crónica.

Según el Cornell Feline Health Center, al menos el 30 por ciento de los gatos desarrollarán una enfermedad renal en algún momento de sus vidas, y más de la mitad de los gatos de 15 años o más tienen la enfermedad.

Así que aquí está la verdad sobre la enfermedad renal crónica felina.

Función renal normal

Comencemos con una explicación rápida de cómo funcionan los riñones, con la ayuda de mi ilustración enormemente simplificada.



Primero, la sangre que contiene productos de desecho ingresa a los riñones a través de la arteria renal. A partir de ahí, los vasos sanguíneos se vuelven cada vez más pequeños hasta que se envuelven alrededor de pequeños filtros llamados nefronas. Cada riñón tiene cientos de miles de nefronas, y cada nefrona contiene una estructura microscópica que filtra los productos de desecho de la sangre, junto con algo de agua. El agua cargada de productos de desecho se drena a través de pequeños túbulos hacia el uréter, que transporta ese líquido a la vejiga, desde donde se excreta en forma de orina.

La sangre filtrada, menos un poco de agua, sale de los riñones a través de la vena renal y regresa al corazón y los pulmones para otro viaje por el cuerpo.

Enfermedad renal crónica

Esencialmente, las nefronas se vuelven cada vez menos eficientes para eliminar los desechos de la sangre. Sin embargo, siguen siendo muy buenos para eliminar el agua, lo que deja el cuerpo del gato en un estado de deshidratación con una mayor carga de toxinas en la sangre.

El gato lo compensa bebiendo cada vez más agua, que es el mecanismo instintivo del cuerpo para lidiar con la sed y la sobrecarga de productos de desecho en la sangre. Beber más agua hace que el gato orine más, lo que hace que tenga aún más sed.

Beber y orinar en exceso sí ayuda a eliminar algunos de los productos de desecho adicionales de la sangre, pero los riñones aún no funcionan muy bien. Por lo tanto, se produce un cambio en el equilibrio de desechos, minerales y electrolitos (sodio y potasio, principalmente) y el gato comienza a sentirse bastante mal. Uno de los síntomas principales que puede notar en esta etapa son las náuseas, que generalmente se manifiestan en forma de falta de apetito.

Diagnóstico

Si lleva a su gato al veterinario con síntomas como beber y orinar en exceso, su veterinario querrá hacerle un análisis de sangre y tomar una muestra de orina.

El análisis de sangre está diseñado para medir la concentración de ciertos químicos y compuestos en la sangre. Los productos de desecho como la creatinina, que generalmente se excreta en la orina, aparecen en la sangre, lo que demuestra que los riñones no funcionan bien. También mostrará si hay niveles bajos de sustancias químicas como el potasio.

La muestra de orina permitirá a su veterinario determinar qué tan avanzada está la enfermedad renal. Si la orina está muy diluida (mucha agua, pocos productos de desecho), significa que los riñones no están funcionando de manera eficiente. Si hay proteína en la orina, este es otro síntoma que indica una enfermedad renal.

Hasta hace poco, los análisis de sangre no revelarían enfermedad renal hasta que solo una cuarta parte de la función renal de un gato permaneciera intacta. Una nueva prueba, la SDMA, puede detectar la enfermedad renal un promedio de nueve meses antes que los análisis de sangre estándar, lo que permite que el tratamiento comience antes y ralentice la progresión de la enfermedad.

Tratamiento

La enfermedad renal crónica no es curable, pero es manejable. Los veterinarios también tratan de tratar las complicaciones de la enfermedad renal, como la presión arterial alta y la pérdida de proteínas en la orina. Los veterinarios también pueden recetar medicamentos contra las náuseas a los gatos que no comen porque se sienten enfermos.

Algunos veterinarios recomendarán cambios en la dieta, lo que sugiere que los gatos con enfermedad renal consuman una dieta baja en proteínas, especialmente si las proteínas se filtran a la orina. Estos alimentos también pueden tener suplementos vitamínicos especiales para ayudar a que los riñones se mantengan lo más sanos posible.

En etapas posteriores de la enfermedad, cuando el gato ya no puede beber suficiente agua para compensar la falta de función renal, se prescriben líquidos subcutáneos (también llamados 'sub-Q'). Este procedimiento se puede realizar en casa y es fácil aprender a hacerlo. Su veterinario estará encantado de enseñarle cómo administrar líquidos sub-Q y, por supuesto, los veterinarios pueden administrar los líquidos ellos mismos si usted no puede hacerlo.

Pronóstico

Dependiendo de la etapa de la enfermedad renal de tu gato, es posible que te queden desde meses hasta algunos años con tu gatito. Sospecho que podría tener unos dos años más con mi Thomas antes de que su enfermedad renal se vuelva demasiado grave para controlarla, pero ¿quién sabe?

Recursos

Si su gato tiene una enfermedad renal crónica, hay un sitio web maravilloso llamado Tanya's Comprehensive Guide to Chronic Kidney Disease. Si se siente abrumado con el diagnóstico de su gato, si desea consejos para administrar líquidos sub-Q, o simplemente quiere aprender más de lo que puedo decirle en esta publicación, es un gran complemento para cualquier información y asistencia que reciba de tu veterinario.

¿Tienes un gato con enfermedad renal crónica? Comparta sus pensamientos y consejos en los comentarios para personas (como yo) que son más nuevas en el tratamiento de la enfermedad renal felina.